mujer con dolor menstrual e ilustración uterina

Dolor menstrual: ¿cuándo deja de ser normal?

No todo dolor menstrual significa que exista una enfermedad, pero tampoco debemos considerar normal un dolor que limita nuestra vida.

Muchas mujeres experimentan molestias durante la menstruación. En algunas, se trata de cólicos leves que mejoran con medidas sencillas. En otras, el dolor es tan intenso que interfiere con el trabajo, los estudios, el descanso o las actividades cotidianas.

La pregunta importante no es solamente cuánto duele, sino cómo afecta a tu vida, cómo ha evolucionado y qué otros síntomas lo acompañan.

¿Por qué duele la menstruación?

Durante la menstruación, el útero produce sustancias llamadas prostaglandinas, que favorecen sus contracciones para ayudar a expulsar el endometrio.

Cuando estas sustancias se producen en mayor cantidad, las contracciones pueden ser más intensas y ocasionar dolor en la parte inferior del abdomen.

Este tipo de dolor se conoce como dismenorrea primaria y suele comenzar durante la adolescencia, una vez establecidos los ciclos ovulatorios.

Generalmente aparece poco antes o al inicio de la menstruación, alcanza su mayor intensidad durante las primeras 24 horas y disminuye progresivamente en los siguientes dos o tres días.

Puede acompañarse de náuseas, diarrea, cansancio, dolor lumbar o dolor de cabeza.

¿Cuándo el dolor menstrual necesita una evaluación médica?

Conviene consultar si:

  • El dolor te obliga a faltar al trabajo, a clases o a cancelar tus actividades habituales.
  • Los analgésicos habituales, utilizados correctamente, no proporcionan suficiente alivio.
  • El dolor es cada vez más intenso o ha cambiado respecto a tus menstruaciones anteriores.
  • Comenzaste a presentar menstruaciones dolorosas después de años sin molestias importantes.
  • Tienes dolor pélvico también fuera de la menstruación.
  • Presentas dolor durante las relaciones sexuales, al defecar o al orinar, especialmente si se relaciona con el ciclo menstrual.
  • El dolor se acompaña de sangrados menstruales muy abundantes o sangrado entre menstruaciones.

No necesitas esperar a que el dolor sea insoportable para solicitar una valoración.

Un dolor menstrual persistente que afecta tu calidad de vida merece atención, incluso cuando algunos estudios iniciales son normales.

¿Qué enfermedades pueden causar dolor menstrual intenso?

Cuando el dolor se relaciona con una enfermedad o alteración pélvica, hablamos de dismenorrea secundaria.

Entre sus posibles causas se encuentran:

Endometriosis

Es una enfermedad inflamatoria crónica en la que existe tejido similar al endometrio fuera del útero.

Puede producir dolor menstrual intenso, dolor pélvico persistente, molestias durante las relaciones sexuales y, en algunas mujeres, dificultades para lograr un embarazo.

La intensidad del dolor no siempre se relaciona con la extensión de las lesiones.

Una ecografía normal no descarta por completo la endometriosis, especialmente sus formas superficiales.

Adenomiosis

Se caracteriza por la presencia de tejido endometrial dentro del músculo uterino.

Puede asociarse con menstruaciones dolorosas, sangrado abundante y sensación de presión pélvica.

Miomas uterinos

Son tumores benignos del músculo del útero.

Algunos pueden producir sangrado menstrual abundante, presión pélvica o dolor, dependiendo de su localización y características.

Sin embargo, no todos los miomas ocasionan síntomas.

Otras causas

Las infecciones pélvicas, determinadas alteraciones estructurales del aparato reproductor y otras enfermedades también pueden provocar dolor.

Por eso, el diagnóstico debe individualizarse.

¿Cómo se investiga el dolor menstrual?

La evaluación comienza con una historia clínica detallada.

El profesional de salud puede preguntar:

  • ¿A qué edad comenzaron las molestias?
  • ¿Cuándo aparece el dolor y cuánto dura?
  • ¿Qué intensidad tiene?
  • ¿Ha cambiado con los años?
  • ¿Se acompaña de sangrado abundante, dolor intestinal, urinario o durante las relaciones sexuales?
  • ¿Qué tratamientos has utilizado y cómo has respondido?

Según la edad, los síntomas y los hallazgos clínicos, puede recomendarse una exploración física, una ecografía pélvica u otros estudios.

No todas las mujeres necesitan las mismas pruebas.

En adolescentes con síntomas típicos de dismenorrea primaria, puede iniciarse tratamiento sin realizar necesariamente una exploración ginecológica interna.

Cuando existe sospecha de endometriosis, una ecografía normal no excluye la enfermedad y puede ser necesario continuar la evaluación.

¿Qué tratamientos pueden ayudar?

El tratamiento depende de la causa, la intensidad del dolor, las preferencias personales, las contraindicaciones y los objetivos reproductivos.

Entre las opciones se encuentran:

Antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Medicamentos como ibuprofeno o naproxeno pueden disminuir la producción de prostaglandinas y aliviar los cólicos menstruales. Son más eficaces cuando se utilizan desde el comienzo de los síntomas o, en ciclos predecibles, poco antes de la menstruación. No son adecuados para todas las personas, especialmente ante determinadas enfermedades renales, gastrointestinales o cardiovasculares.

Tratamientos hormonales. Algunos anticonceptivos hormonales y métodos con progestágenos pueden reducir el dolor menstrual, incluso cuando el objetivo principal no es evitar un embarazo. Su elección requiere valorar los antecedentes médicos y las preferencias de cada mujer.

Medidas complementarias. La aplicación de calor local y la actividad física regular pueden contribuir al alivio de los síntomas.

Tratamiento de enfermedades asociadas. Si existe endometriosis, adenomiosis u otra causa, el manejo debe dirigirse también a la enfermedad identificada o sospechada.

La cirugía no es necesaria para todas las mujeres con dolor menstrual o endometriosis.

¿Cuándo debes buscar atención urgente?

Solicita valoración médica urgente si presentas:

  • Dolor pélvico repentino, muy intenso o claramente diferente al habitual.
  • Dolor intenso acompañado de desmayo, mareo importante o debilidad marcada.
  • Dolor pélvico con fiebre o deterioro del estado general.
  • Dolor intenso con una prueba de embarazo positiva o posibilidad de embarazo, especialmente si existe sangrado.
  • Sangrado muy abundante acompañado de síntomas de inestabilidad, como mareo intenso o desvanecimiento.

Estas manifestaciones pueden corresponder a problemas distintos de los cólicos menstruales habituales y requieren evaluación oportuna.

Un mensaje importante

La menstruación no debería convertirse en una causa recurrente de incapacidad para estudiar, trabajar o disfrutar de tu vida cotidiana.

Aunque los cólicos menstruales son frecuentes, el dolor intenso, progresivo o persistente no debe minimizarse.

Consultar a tiempo permite identificar posibles causas, ofrecer tratamientos adecuados y mejorar la calidad de vida.

Dra. Tamara Interian | Salud & Medicina

Medicina clara para decisiones informadas.

¿Necesitas una evaluación personalizada?

Si el dolor menstrual afecta tus actividades o tienes síntomas que te preocupan, una valoración médica puede ayudarte a identificar sus causas y conocer las opciones de tratamiento.

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Referencias bibliográficas

  1. ACOG. Dysmenorrhea and Endometriosis in the Adolescent. Committee Opinion No. 760. Obstetrics & Gynecology. 2018;132–e258.
  2. Becker CM, Bokor A, Heikinheimo O, et al. ESHRE guideline: endometriosis. Human Reproduction Open. 2022;2022(2). doi:10.1093/hropen/hoac009.
  3. NICE. Endometriosis: diagnosis and management. Guideline NG73. Publicada en 2017, con actualizaciones posteriores.
  4. Burnett M, Lemyre M. No. 345—Primary Dysmenorrhea Consensus Guideline. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada. 2017;39(7):585–595.
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Este contenido tiene fines educativos y no sustituye una consulta médica, un diagnóstico ni un tratamiento individualizado.

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